Los deportes no tienen géneros

La integración de las mujeres en los deportes, sin que exista un otro que las juzgue por su elección, es aún un proceso que lleva la sociedad desde hace muchos años. Por más que haya femeninas que jueguen al fútbol, que peleen en un ring o que levanten pesas, no significa que algunas personas no las miren de costado. No. Desgraciadamente, nuestra comunidad cree que por dejarlas practicarlo la colectividad es “moderna” y libre de prejuicios aunque no sea así.  

Escribe: Ailin Schernetzki

 

Las mujeres también pueden tener músculos fuertes.

Las mujeres también pueden tener músculos fuertes.

Los estereotipos de masculinidad y feminidad quizás no ayudan a la verdadera integración. Para algunas personas el sexo masculino representa al verdadero deportista por su fuerza, velocidad y resistencia. En cambio, el modelo femenino impuesto se trata de un ser delicado que muchas veces depende de otro. Por suerte nacieron mujeres que rompen con estas creencias como: Svetlana Podobedova, levantadora de peso olímpica; Marta Vieira da Silva y Alexandra Morgan, futbolistas destacadas, y Marcela Acuña, campeona mundial de boxeo.

Su camino no fue fácil, pero que hoy sean un ejemplo significa que no es imposible. Marta Vieira da Silva, de Brasil, en una entrevista con la BBC Mundo, relató que desde niña deseaba jugar pero que sus hermanos y primos la corrían hasta su casa cada vez que la encontraban en una cancha de fútbol. Sin embargo, la brasileña confesó que hoy la concepción en su familia es distinta: “Ahora todo cambió, mis hermanos lloran cuando hablan de mi infancia y del pasado. Reconocen que fueron injustos conmigo”.

Por su parte, Alex Morgan, campeona olímpica con la selección estadounidense en el 2012, reconoció en una entrevista con el diario Marca que las federaciones que manejan el fútbol deben comprometerse más con el fútbol femenino. Morgan es una excelente jugadora de 26 años que se destaca en la cancha por estar siempre posicionada en el área para convertir goles. Además, por su belleza, se animó a modelar. Nuevamente se rompe el estereotipo de qué es femenino y qué no. En Alex Morgan como en tantas otras jugadoras y deportistas se ejemplifica que el deporte no te convierte en hombre, sino que brinda otro estilo de jugar sin perder la sexualidad.

Otro deporte “conflictivo” para que las mujeres lo practiquen es el boxeo, el deporte que más años tardó en ser incluido en los Juegos Olímpicos por los prejuicios de género. La Asociación Mundial de Boxeo (AMB), para aprobar que las mujeres jueguen dispuso cinco reglas inamovibles: los combates por título mundial serán a 10 rounds de 2 minutos de duración cada uno; es obligatorio utilizar protectores de pecho y pelvis; los guantes serán de 8 onzas en las categorías hasta 147 libras (peso wélter incluido) y de 10 onzas para los pesos superiores. Además, cada boxeadora deberá acreditar que no se encuentra embarazada, con un test de embarazo antes de cada pelea, y no se podrá usar cosméticos y el cabello debe estar sujetado con trenzas o con una “cola de caballo”.

Estas reglas hacen que la práctica del boxeo no sea totalmente igual al de los hombres. Pero son cambios necesarios para ayudar a proteger el cuerpo y a la persona en sí. Las mujeres tienen que ser conscientes de las diferencias corporales, no hay que irse a los extremos y pedir cosas que pueden perjudicar la vida por el simple suceso de defender una postura.

En el boxeo se demuestra que las mujeres con adaptaciones pueden realizar el deporte que deseen. Es una cuestión de animarse y de dejar de prestar atención a lo que dice el entorno. Solo así en algún momento, esas voces dejarán de hablar para ponerse a practicar un deporte que los y las haga feliz o, incluso, pagarán una entrada para ver a mujeres competir en el deporte que los apasiona.