Animos

ANIMOS

Escribe: Sergio Armand

amoalovelcyjoderSi al comenzar un programa de radio o preparar el contenido de una revista tomáramos conciencia de lo que un periodista, locutor, conductor o divulgador de lo que sea, aporta en esta construccion de la realidad, muy probablemente comenzaríamos a temblar.
Los periodistas somos seres humanos que a veces actúan con cierta ceguera… porque la magnitud de nuestra influencia, de ser conscientes, nos superaría, no nos permitiria hacer lo que hacemos.
Todo acto arrojado, todo acto que lleva a una persona a exponerse, está ligado a cierta inconsciencia… cierta quijotada. ¿Y cuántos de nosotros, con distintas acciones, en cualquier lugar, cuando decimos “Y sí… me juego…” nos tiramos a la pileta dando un triple salto mortal…?
Desde el comienzo de nuestra búsqueda periodística, hasta cierto momento de nuestra vida, los ánimos cambian. Nuestras creencias quizás se trastocan. Descubrimientos, formas, broncas, hechos, memoria, comentarios, miedos, anhelos…
No importan los aparatos y la estructura que utilizamos. Aunque los medios construyen realidades, para quienes intentamos comunicarnos desde la radio, la revista o un sitio electrónico en una red, se nos descubre una realidad palpable en cada uno de quienes escuchan, miran, leen.
Sus caras, sus cuerpos verdaderos, nos hacen ver que quien escucha mira o lee existe, que quien escucha, mira o lee tiene mucha más acción e influencia que un ser pasivo que absorbe y nada hace, que quien escucha, mira o lee no es una ficción imaginada por una coporación de banqueros que adquieren un medio masivo de comunicación como si se tratara de una cadena de pizzerías.
¿Emisor y receptor? Falsa dicotomía.