El inicio de las TICs en Argentina: modelos claves por el proyecto de ley Argentina Digital

 

ticEscribe: Melina Calgaro

La Argentina en 1997 representaba el 0,4% del mercado mundial de TICs. Para el 2001, el país había invertido del PBI el porcentaje de 1,1%. Si se lo compara con los países desarrollados, la desventaja es enorme, debido a que hace más de un año Suecia y Estados Unidos encabezaban la lista con porcentajes superiores al 8%. Sin embargo, comparado con la región de América Latina, la Argentina es uno de los pioneros y presenta mayor nivel de oportunidades en el campo laboral.

En 1999, en relación al PIB, las TICs alcanzaron el 1,36% de la economía, duplicando la participación que tenía en el 95’ que era del 0,76%. Desde 1995 hasta 1999 la participación del sector dentro de la economía registró un crecimiento sostenido, que logró independizarse de las variaciones del PIB. Sin embargo desde entonces y hasta el 2002 se registró una brutal caída llegando a representar el 0,42% de la economía.

Una vez iniciado el nuevo milenio, se dio la desregulación del mercado de telecomunicaciones lo que aumentó fuertemente el nivel de inversiones, llegando a alcanzar $3.739 millones, mientras que la inversión durante el 99’ fue de $714 millones y en 2001 de $699 millones. La profundización de la recesión en el país, hizo caer la tasa de inversiones, registrando una baja anual del 81%. Este derrumbe se debió a la significativa caída de la demanda interna, lo que llevó a la baja en la inversión y a la disminución del flujo de capitales de riesgo que habían promovido el boom tecnológico. Es así como en el 2001, las subas de interés hicieron que las empresas, principales consumidores de la demanda interna, tuvieran graves inconvenientes para acceder al crédito, hasta que a fin de año, prácticamente dejaron de existir los créditos tantos internos como externos.

El paso de los años, la evolución de la tecnología y su adopción en el quehacer cotidiano, llevó a la necesidad de debatir un proyecto de ley que garantice a la totalidad de los habitantes de la República Argentina el acceso a los servicios de la Tecnología de la Información y las Comunicaciones. Pero, ¿qué países latinoamericanos sirvieron de referencia para la creación de la Argentina Digital?

El marco normativo del sector TIC refleja una relación triangular donde interactúan el regulador estatal, los licenciatarios de servicios y los usuarios finales. En esta relación, los vínculos que se generan entre los diversos actores marcan la impronta particular de esos lugares, siempre en consonancia con esta relación triangular que se presenta a nivel global y se replica a medida que se desagrega por zonas, regiones y países. En este sentido, en Latinoamérica, según lo expuesto en el proyecto pueden destacarse México y Colombia.

En México, se reformó el sector en 2012, con una ley que “garantiza la inclusión de la población a la sociedad de la información y del conocimiento y su acceso a las TIC, procurando que su prestación sea en condiciones de calidad, pluralidad, cobertura universal, continuidad, interconexión y convergencia.” La ley creó el Instituto Federal de Telecomunicaciones, para promover el desarrollo eficiente de los servicios, contando con las facultades de regulación, promoción y supervisión del uso, aprovechamiento y explotación de infraestructura e insumos esenciales.

En Colombia, en 2009, se dictó la Ley de TIC, la cual reflejó la superación del tradicional modelo institucional que regulaba las telecomunicaciones y servicios postales. Se transmutó del Ministerio de Comunicaciones al Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC). El MinTIC modula las acciones del sector privado y cuenta con amplias facultades de intervención a nivel de infraestructura.

Si bien estos países son presentados como modelos de la región, resulta interesante citar la última medición de la sociedad de la información que realiza la Unión Internacional de Telecomunicaciones, un informe anual que “describe los acontecimientos clave en el ámbito de las TIC y realiza un seguimiento del coste y la asequibilidad de los servicios de TIC, con arreglo a metodologías acordadas a escala internacional. Su componente clave, el Índice de Desarrollo de las TIC (IDT), establece una clasificación de los países en función de sus resultados en lo que atañe a las infraestructuras y el grado de aceptación de las TIC.”

En el siguiente gráfico se recogen resultados del IDT para 157 economías, ubicando a Argentina en el puesto nº 53, a Colombia y a México en puestos alejados del nuestro para ser objetivamente modelos:

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