Argentina Digital: ¿se termina la brecha digital?

545230dcd1675_800x520Escribe: Melina Calgaro

La Secretaría de Comunicaciones de la Nación (SECOM), encargada de llevar adelante las políticas nacionales para el desarrollo de las Telecomunicaciones, que tiene como objeto “democratizar el acceso a la información, la comunicación y las nuevas tecnologías en todo el territorio nacional”, presentó el proyecto de ley Argentina Digital y contó con el amplio e innegable apoyo del oficialismo, a pesar de que el Jefe del Bloque del Frente Para la Victoria, pidió cambios.

La Argentina cuenta con una legislación que fue sancionada en pleno gobierno de facto en 1972, llamada Ley de Telecomunicaciones N° 19.798, que luego fue reglamentada por disposiciones de jerarquía inferior derivadas de la reforma del Estado de los años ´90. Sin embargo, las diferencias entre la ley vigente y el proyecto son radicales, porque se tiene en cuenta los tiempos en los que rigen, sabiendo que antes la telefonía fija era el principal medio de comunicación y servicio público, mientras que internet se ha convertido en el paradigma del siglo XXI.

En caso de sancionarse la nueva ley, el primer paso es declarar con índole de servicio público esencial y estratégico las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, es decir el acceso a las redes, al servicio TICs de la transmisión de la información como datos, texto, imágenes, videos y voz. El proyecto garantiza que todos los habitantes del país podrán acceder a la prestación de forma equitativa, con calidad y a precios justos. Teniendo en cuenta las posibles limitaciones comerciales que tienen los licenciatarios, la obligación será responsabilidad del Estado Nacional, que deberá administrar y ejecutar el fondo del Servicio Universal.

El Servicio Universal es un concepto dinámico por lo que debe entenderse como obligaciones sujetas a revisión periódica, “donde los servicios incluidos y los programas que se elaboren serán revisados, al menos cada DOS (2) años, en función de las necesidades y requerimientos sociales, la demanda existente, la evolución tecnológica y los fines dispuestos por el Estado Nacional de conformidad con el diseño de la política de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC).”

El despliegue de la infraestructura necesaria para cubrir todos los puntos geográficos del país, tendrá como característica básica el diseño de arquitectura abierta de red para que los licenciatarios puedan interconectarse, además todos los servicios podrán ser recibidos por un solo cable. En relación al último punto el Secretario titular de SECOM, Norberto Nerber, declaró que “los cables son todos iguales, transportan datos, y es absolutamente ineficiente, un gasto enorme que se traslada al usuario, cuanto más caro le salga a una empresa construir una red, más caro sale el servicio. Teniendo una red para qué necesitamos dos o tres más, si con una no alcanza, sobra. Esa misma red otro licenciatario la va a poder alquilar y yo voy a poder contratar a otro a traves de esa misma boca que tengo en casa”.

A pesar de que ciertas particularidades están determinadas, aun resta definir cuál va a ser la Autoridad de Aplicación de la ley que va a ser designada por el Poder Ejecutivo Nacional. ¿Por qué es importante conocer la Autoridad?, porque tiene a su cargo la responsabilidad de otorgar o declarar la caducidad de las licencias, la homologación y certificación, deberá definir la política pública para alcanzar el objetivo del Servicio Universal, dictará el reglamento de administración del Fondo Fiduciario, administrará, gestionará y controlará el espectro radioeléctrico, además de otras competencias definidas en el artículo 47.

Comienza el debate de un proyecto que trata una necesidad de primer mundo, pero por la que hubo que esperar 40 años desde la sanción de la anacrónica ley. Las polémicas no se hacen esperar, la relación con la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual a través del artículo 9 del proyecto, genera muchas inquietudes, ¿favorecerá a Telefónica o será realmente como asegura Nerber que “no habrá asimetría” entre los licenciatarios?2B8[1]