Universidad de Morón: 55 años latiendo

Más de 6.000 metros cuadrados cubiertos, 11 anexos universitarios en Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires y Capital Federal no nacen. Se hacen.

“Cuando los conquistadores españoles llegaron a lo que es hoy el territorio de la República Argentina, la margen derecha del Río de la Plata estaba habitada por los Indios Querandíes. Morón sólo era un jirón de pampa, cubierta de tréboles y pajas bravas”. (*)

Fue un largo camino que la Universidad de Morón tuvo que recorrer. 55 años de esfuerzo desde aquel 18 de mayo de 1960 donde en un local de la calle Buen Viaje 851 solo dos facultades inauguraban un nuevo capítulo en la historia del partido de Morón. La ciudad contaría con una universidad propia donde miles de jóvenes deseosos de capacitarse, pudieron encontrar un lugar para desarrollarse. Primero fue el turno de Derecho y Filosofía pero no conformes se continuó la creación de las facultades de Económicas e Ingeniería en 1962.

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Para 1967, la universidad, se incorporaron las facultades de Agronomía y Ciencias Exactas y Naturales. Luego se sumaron al juego las de Arquitectura, Informática, Ciencias de la Comunicación y Medicina.

Si estas paredes hablaran, te contarían que gracias al entonces Gobernador de la Provincia de Buenos Aires Oscar Allende, donde funcionaba la escuela primaria N`3, pudieron impartirse clases hasta 1969.

Así fue creciendo, ladrillo a ladrillo, metro a metro, el espacio que ocupaba el solar de la residencia del Ing. Ernesto Boatti, para equipararse al alumnado que se expandía con la misma rapidez y conformar el Edificio Central.

Edificio Central

La universidad había llegado para quedarse, pero el lugar seguía quedando chico.

Así se sumaron distintos edificios donde hoy funcionan varias dependencias universitarias de las distintas facultades y la biblioteca universitaria Se firmaron convenios con empresas, gobiernos y el Hospital Interzonal de Agudos Luis Güemes. Se sumó un campo deportivo y un laboratorio de ciencias última generación.

Ampliacion del Hall del Edificio Central

Pero no todo es técnica, ladrillos y cemento. Estas paredes respiran, tienen vida propia, sufren nervios en cada examen, comparten secretos, historias de amor, amistad, desencuentros y satisfacciones. Porque la universidad es un mundo aparte donde la vida transcurre y cambia. Algunos encuentran las herramientas para ser esa persona que soñaban de chicos. Otros ingresan con una idea y se dan cuenta que su mundo es otro, y la universidad los acompaña. No los deja solos.

Porque Gardel canta a viva voz que 20 años no es nada pero Machado nos dice que no hay camino se hace camino al andar. Y en el mundo académico cada año vale oro y el camino no tiene un final.

55 años de vida, son 55 años de esfuerzo, caras nuevas, despedidas, logros y sentimientos. La universidad palpita al ritmo de los corazones de los estudiantes y aún le queda mucha vida por delante.

 

* Extracto de “Morón, ayer”. Notas del Dr. Ernesto Octavio Peralta – Ex docente, exdirector de la Editorial y  Secretario Académico del Instituto de Técnicas Periciales de la UM- publicadas en el periódico de la universidad en 1980.